
Con la llegada de la primavera, los jardines florecen y el aire se llena de color… y de polen. Aunque solemos asociar las alergias estacionales con las personas, nuestras mascotas también pueden sufrirlas. Las alergias al polen en perros y gatos son más comunes de lo que muchos imaginamos, y reconocerlas a tiempo puede mejorar enormemente la calidad de vida de nuestros compañeros.
¿Por qué ocurren estas alergias?
Cuando el sistema inmunitario de un perro o gato reacciona de forma exagerada al polen de gramíneas, árboles o flores, se desencadena una respuesta alérgica. Esta sensibilización puede desarrollarse a lo largo de los primeros años de vida del animal, por lo que muchas mascotas comienzan a mostrar síntomas entre los 1 y 3 años de edad. La predisposición genética también juega un papel importante; razas como el Labrador, el Bulldog Francés, el Golden Retriever o el Boxer, entre los perros, son especialmente susceptibles.
Síntomas a los que prestar atención
A diferencia de los humanos, que suelen estornudar y lagrimear, en los animales la alergia al polen se manifiesta principalmente a través de la piel. Los signos más frecuentes incluyen:
Picazón intensa (prurito), especialmente en patas, vientre, orejas y cara.
Enrojecimiento e inflamación de la piel.
Lamido o mordisqueo excesivo de las patas.
Otitis recurrente (infecciones de oídos).
Estornudos, ojos llorosos o secreción nasal (más común en gatos).
Pérdida de pelo localizada por el rascado constante.
Si notas que tu mascota se rasca más de lo habitual justo cuando llega la primavera, la alergia estacional podría ser la causa.
Tratamientos disponibles
El veterinario es quien debe confirmar el diagnóstico y recomendar el tratamiento más adecuado. Las opciones más utilizadas son:
Antihistamínicos y corticosteroides: Alivian los síntomas de picazón e inflamación.
Inmunoterapia (vacunas antialérgicas): Es el tratamiento más específico y de largo plazo. Consiste en administrar dosis progresivas del alérgeno para “acostumbrar” al sistema inmunitario.
Medicamentos modernos: Fármacos como oclacitinib o lokivetmab han demostrado ser muy efectivos en perros para controlar el prurito con pocos efectos secundarios.
Cuidado tópico: Baños frecuentes con champús hipoalergénicos para retirar el polen del pelaje y aliviar la piel irritada.
Medidas de prevención
Si bien no es posible eliminar por completo la exposición al polen, sí podemos reducirla:
Evitar paseos en las horas de mayor concentración polínica (generalmente por la mañana temprano y al atardecer).
Limpiar las patas y el pelo de la mascota al regresar del exterior.
Mantener cerradas las ventanas en días de mucho viento durante la temporada de floración.
Aspirar y limpiar el hogar con frecuencia para reducir el polen interior.
Realizar revisiones veterinarias preventivas antes de que llegue la primavera.
Conclusión
Las alergias estacionales no tienen cura definitiva en la mayoría de los casos, pero con un diagnóstico correcto y un manejo adecuado, nuestros compañeros animales pueden disfrutar de la primavera con mayor comodidad.
Ante cualquier signo de malestar o picazón persistente, no dudes en consultar a tu médico veterinario de confianza.
#AlergiaAlPolen #AlergiasEstacionales #Perros #Gatos #Primavera